Daños para nuestro oído que provoca el exceso de sonido
Daño sonido
Que
le puede hacer el exceso de ruido al oído
El exceso de ruido puede llegar a romper el tímpano o dañar los huesecillos en el oído medio. Este tipo de pérdida de audición inducida por el ruido puede ser inmediata y permanente. La exposición al ruido fuerte también puede causar tinnitus, que es un timbre, silbido, zumbido o rugido en los oídos o la cabeza. El tinnitus puede desaparecer con el tiempo, pero a veces puede continuar de manera constante u ocasional a lo largo de la vida. La pérdida de audición y el tinnitus pueden ocurrir en uno o ambos oídos. Nadie más puede oír el ruido ya que no proviene de ninguna fuente externa. Aunque es la única persona que puede oír el ruido no se trata de su imaginación.
La mayoría de las personas que sufren tinnitus
experimentan varios efectos secundarios, entre los que se incluyen problemas
psicológicos, físicos y sociales. Algunas personas pueden experimentar
también estrés, cansancio, problemas emocionales y depresión.
Los ruidos fuertes (de la música u otras
fuentes, como máquinas o motores) pueden causar la pérdida de la audición,
tanto temporal como permanente.
Una persona que pierde la audición no puede oír tan
bien como los demás. Para algunas, eso implica no poder oír absolutamente nada.
Si el ruido que te rodea es tan fuerte que
tienes que gritar para que te oigan, hay una probabilidad de que se te dañe el
mecanismo dentro del oído. Puedes sufrir la pérdida temporal de la audición después de haber estado expuesto a ruidos
fuertes, independientemente del tiempo. Si esto te ocurre, no podrás oír tan
bien como lo haces normalmente durante algún tiempo. No te preocupes porque
desaparecerá (por lo general, después de dormir bien por la noche). Sin
embargo, esto significa que la próxima vez que te expongas a ruidos fuertes,
debes usar protección para los oídos a fin de evitar la pérdida permanente de
la audición.
El tráfico, las obras, los
altavoces, los gritos... Estos niveles elevados de contaminación acústica, a los
que parece que estamos acostumbrados, propician la pérdida auditiva y otros problemas del oído.
A lo largo de nuestra vida estamos expuestos a una gran cantidad de sonidos a
todos los niveles posibles y son cada vez más las personas que padecen problemas de audición debido
a la contaminación acústica, sin ser plenamente conscientes de ello. Este es
uno de los motivos por los que los problemas de audición se han convertido en
algo habitual en nuestra sociedad, y los zumbidos en los oídos son cada vez más habituales.
Desde 2007, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) definió el 3 de marzo como el Día Internacional de la
Audición concientizar al público y fomentar actividades comunitarias en pro de
la salud de los oídos y la audición.
Compartir con compañeros o con la pareja la incomodidad que provoca el
ruido es una buena solución, siempre mejor que intentar esconderlo. Una forma
de explicarlo es reconocer al grupo de amigos las dificultades que se tienen
cuando se oyen varios ruidos a la vez y pedirles si podrían apagar la música
solo durante un rato. El proceso de ignorar el ruido muy probablemente
provocará estrés. Sin embargo, si se hacen pequeños esfuerzos para intentar que
el día a día sea más tranquilo el cerebro funcionará mejor, el estado de ánimo
cambiará y la vida será más agradable.
Bibliografía

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